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5 de octubre de 2026

Córdoba CF-Tenerife | Las imágenes del partido de LaLiga Hypermotion / Víctor Castro
Golpeó, recibió, volvió a golpear, volvió a conceder y terminó resistiendo. El Córdoba CF convirtió El Arcángel en una batalla de principio a fin, una sucesión de zarpazos, errores, sobresaltos y latigazos en la que volvió a quedar demasiado expuesto, pero también volvió a encontrar el camino del gol cuando más falta le hacía. Se adelantó a los tres minutos, encajó el empate, recuperó la ventaja, volvió a dejar escapar el partido y acabó rescatándolo con un misil de Isma Ruiz para firmar un 3-2 que vale su peso en oro.
Porque el conjunto de Iván Ania sigue tropezando con las mismas piedras, concediendo demasiado, sufriendo más de la cuenta y necesitando de destellos para mantenerse a flote, pero esta vez encontró el premio que tantas veces se le ha escapado en este inicio de curso... Del caos a la euforia, del error al zarpazo y del miedo, sobre todo, a por fin algo de alivio.
Ya en el campo, tocaban cambios… Así lo había sugerido tanto la semana de trabajo -algo más larga de lo habitual- como las sensaciones jornada atrás en la visita a tierras pucelanas, por lo que el preparador asturiano saltó con más de un tercio de la propuesta remodelada.
Y es que hasta cuatro permutas introdujo Ania en el esquema, dando entrada a Tasende por el carril zurdo de la defensa, a Nélson Monte en el eje, Eder García en la medular y Diego Bri para recoger una vez más el ala izquierda del ataque.
Otra revolución contenida, con continuidad para el resto. Y, además, de forma más clara ante las ausencias de Diarra y Víctor Sánchez.
En consecuencia, Guilherme no se movió de la portería -ya con Iker Álvarez de vuelta tras su periplo con Andorra-, ni tampoco Budesca y Rubén Alves de sus sitios en la zaga, respectivamente. Isma Ruiz y Adnane Ghailan, por su parte, continuaron a cargo de la sala de máquinas, mientras que la banda derecha volvió a ser territorio de Christian Carracedo y la punta de lanza, con Enol e Ibai Sanz en la banqueta, para Diego Percan.
Encaje de bolillos también le tocó a Álvaro Cervera en la otra trinchera, con el veterano Enric Gallego como referencia y Chapela, David Rodríguez, Landázuri o Gerard Valentín como piezas más reconocibles.
Pero fue Eder García quien decidió abrir la noche. Y lo hizo, además, con suspense. Apenas tres minutos necesitó el de Errenteria para lanzar el primer zarpazo, aunque el tanto tuvo que pasar por la sala VOR antes de encontrar acomodo en el marcador.
Trallazo al larguero, descarga de Carracedo, asistencia de Percan y un balón que, entre el efecto y la potencia, terminó rebasando la línea de gol. Parte de la grada ya había cantado la diana, pero hubo que esperar unos segundos más para que el videoarbitraje certificara lo que el respetable ya sabía: 0-1 en El Arcángel.
Y volvía a aparecer aquel relato que tanto se ha repetido últimamente por la parroquia blanquiverde. Gol tempranero en Valladolid, gol tempranero ante el Granada, gol tempranero en Burgos... y ningún premio al final de la película. Esta vez, sin embargo, tocaba cambiar el desenlace. O esa era, al menos, la idea.
Porque el Tenerife no estaba dispuesto a ejercer de espectador. Pasado el cuarto de hora, Gomis se impuso en el cuerpo a cuerpo a Rubén Alves, ganó la carrera al espacio y, con demasiada facilidad, superó a Guilherme para devolver las tablas. El 1-1 cayó como un jarro de agua fría sobre una grada que todavía estaba saboreando el golpe inicial.
Pero aquello no iba de tantearse. Ni siquiera de concederse un respiro. El partido había entrado en combustión y no parecía dispuesto a bajar mucho las revoluciones. Lo comprobó Percan, que cazó un balón al borde del área pequeña y sacó un zurdazo mordido que a punto estuvo de volver a inclinar la balanza antes de alcanzar el ecuador del primer acto.
No acertó entonces, pero sí a la siguiente. Ghailan filtró para Bri, el alicantino levantó la cabeza, localizó a Percan en el segundo palo y el leonés, a ras de suelo, no perdonó. El pichichi blanquiverde volvió a hacer de las suyas para firmar el 2-1 y elevar a tres su cuenta goleadora esta temporada.
Y si algo está aprendiendo el Córdoba CF en este arranque de temporada instalado en el caos es, precisamente, a convivir con él. Golpea, recibe, vuelve a golpear y se mete otra vez en el incendio. Aunque esta vez estuvo cerca de hacerse daño a sí mismo.
Rubén Alves y Gallego se enzarzaron en un forcejeo sin balón, el delantero se revolvió y Ojaos Valera mostró inicialmente la roja al hispano-brasileño. De nuevo, turno para el VOR. De nuevo, revisión. Y finalmente, amarilla para el central, acompañada de una sonora reprimenda.
Abajo, mientras tanto, continuaba la batalla. Más disputa, más piernas, más área y más del Córdoba CF. Los de casa habían conseguido enchufarse al partido entre tanto fogonazo y volvieron a buscar a Percan. Ghailan, omnipresente, puso la pelota al segundo palo y el leonés tiró de media tijera para sacar un remate mordido que no encontró portería.
Y todavía hubo tiempo para otra del «9». Esta vez se fabricó él mismo la acción, se abrió paso entre un bosque de camisetas chicharreras y, cuando ya se disponía a armar el disparo, se quedó sin espacio. El bloque califal seguía a lo suyo, apretando, aunque tampoco podía descuidar la retaguardia.
Porque el conjunto de Cervera también se guardaba una última respuesta antes del intervalo. Y muy clara... Balón colgado al área, Enric Gallego atacando la pelota en semi caída y Tasende apareciendo con la cabeza en el momento justo para negarle el empate al ex del Extremadura, prácticamente bajo palos.
La segunda mitad arrancó por los mismos derroteros, a golpes y con las áreas todavía en llamas. Falló César Álvarez en el despeje, recogió el regalo Carracedo y, después de un par de rechaces, Ghailan se animó con un chut mordido que estuvo cerca de encontrar puerta.
Pero, para ocasión clara, la que llegaría poco después. El mediapunta de Rocafonda condujo hasta el área rival, tiró una pared con Diego Bri y, ya con todo a favor, mandó el ensayo a la izquierda de la madera. Perdón para el Tenerife.
Y de los zarpazos, a una calma tensa. Por primera vez en la noche, cumplida la hora de juego, el pleito pareció estabilizarse. Ahí vio Ania una ventana para volver a mover el tablero y metió más madera: Damián Cáceres y Kevin Medina, al césped; Eder García y Diego Bri, al banquillo. Pero la tranquilidad duró un suspiro. Pérdida de Nélson Monte en la salida, falta de tensión defensiva, acción individual de Ranos y misil del armenio, que repuso el empate.
La réplica llegó casi de inmediato, eso sí. Kevin Medina volvió a tirar de su repertorio habitual, arrancó desde fuera hacia dentro y terminó soltando un latigazo que pasó rozando la madera. El partido volvía a desbocarse. Otra vez los golpes, otra vez el intercambio indiscriminado. Iván Gil casi pesca un error del propio Medina y, en la jugada siguiente, Percan estuvo a punto de firmar su segundo de la noche con un cabezazo al envío de un inspirado Ghailan.
Fue la última del leonés, que acto seguido dejó su sitio a Enol Rodríguez en punta. Pero el guion todavía guardaba una escena de las grandes. Y, para escribirla, apareció un especialista.
Una basculación entre otra vez Ghailan y Kevin Medina dejó el balón muerto en la frontal del área insular y allí irrumpió Isma Ruiz, con la izquierda, para sacar de su chistera un misil de potencia descomunal directo a la escuadra de Dani Martín. Inapelable. Imposible para el meta. Gol de capitán.
El Arcángel rompió en euforia. El 3-2 parecía poner el partido en manos cordobesistas, aunque todavía quedaba tela por cortar. Tasende tuvo incluso el cuarto, pero el exblanquiverde Jorge Moreno apareció justo a tiempo para meter la pierna cuando el coruñés ya preparaba el remate. Ania, mientras tanto, siguió apuntalando el resultado: Budesca pasó al extremo, Egoitz al lateral y salieron Carracedo y Theo para dar entrada a nuevos efectivos.
Y entonces llegó la puntilla que terminó de allanar el camino. A la primera que tuvo, el francés provocó la segunda amarilla de Juanjo Sánchez, dejando al Tenerife en inferioridad. Desde ahí, el escenario cambió. El Córdoba CF se hizo con la pelota, el campo empezó a hacerse largo para los canarios y los tres puntos se quedaron en casa.
3 - Córdoba CF: Guilherme Fernandes, Tasende, Nélson Monte, Rubén Alves, Budesca, Adnane Ghailan, Isma Ruiz, Eder García, Diego Percan, Carracedo y Diego Bri. Entrenador: Iván Ania.
Cambios: Kevin Medina por Diego Bri (66’), Damián por Eder García (66’), Enol Rodríguez por Diego Percan (76’), Theo por Ghailan (84‘), Egoitz Muñoz por Carracedo (84‘).
2 - CD Tenerife: Dani Martín, David Rodríguez, Juanjo Sánchez, Landázuri, Gerard Valentín, Fabricio Assis, Gomis, Enric Gallego, César Álvarez, Iván Chapela y Viereck. Entrenador: Álvaro Cervera.
Cambios: Nacho Gil por Enric Gallego (46’), Dani Fernández por Gerard Valentín (46’), Ranos por Chapela (57’), Jureskin por César Álvarez (66’), Jorge Moreno por David Rodríguez (76’).
Goles: 1-0 (3’) Eder García. 1-1 (17’) Gomis. 2-1 (23’) Percan. 2-2 (67‘) Ranos. 3-2 (77’) Isma Ruiz.
Árbitro: Ojaos Valera (C. Murciano).
Tarjetas: a Gerard Valentín (15’), Enric Gallego (28’), Carracedo (28’), Nacho Gol (28’) Rubén Alves (31’), Landázuri (48’), Budesca (73’), Tasende (86’), Dani Martín (87’). Expulsó a Juanjo Sánchez (87’).
Estadio: El Arcángel, ante 14.455 espectadores.
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