Mundo Deportivo
11 de octubre de 2026
Partidazo el que se pudo ver en la Ciudad Deportiva de Alcalá, entre el filial del Atlético de Madrid, el Atlético Madrileño y un histórico del fútbol español como el Real Zaragoza
Partidazo en el que el cuadro colchonero demostró que puede ser un equipazo, pero también que le falta calle, que diría aquel. Dio la cara el equipo de Fernando Torres ante el gran candidato de esta Primera Federación para lograr el ascenso a Segunda división. Hasta en tres ocasiones se pusieron por delante los rojiblancos, que fueron incapaces de mantener la ventaja en dos de ellas. Eso sí, a la tercera fue a la vencida.
Inexplicable que el equipo colchonero, que venía de dos derrotas consecutivas, se dejase escapar el 4-2 que tenía en su mano en el minuto 97. Una lástima para los rojiblancos, que pagaron su bisoñez en un choque que fue un espetáculo ofensivo con hasta 30 remates.

Partido del filial del Atlético de Madrid, Atlético Madrileño, ante el Real Zaragoza, en Primera Federación. Marc Domènech.Club Atlético de Madrid
El equipo aragonés quiso ser protagonista del choque e imponer su, ‘a priori’, jerarquía. Así salió al césped del estadio alcalaíno ante un Atlético que presionaba alto y con entusiasmo, para encontrar lo que a los seis minutos hallaría. La banda derecha, con un excelso Romeo Hueso y un Kamate punzante, fue el principal argumento rojiblanco en ataque.
Un pase del valenciano en profundidad para el francés, le servía al exjugador del Inter de Milán para ingresar en el área y batir por bajo a Westerveld. Un primer tanto que hacía reaccionar a los de Ibai Gómez, que comenzaban a acumula ocasiones.
Primero una de Ureña, luego un Espiau que sería un quebradero de cabeza para los colchoneros y que sería el que firmaría el empate en el 22’, quien se giraba en el área, a pase de Jamelli, aprovechando el resbalón de Miguel Gil, para sacarse un tirazo que ponía las tablas.

Partido del filial del Atlético de Madrid, Atlético Madrileño, ante el Real Zaragoza, en Primera Federación. Romeo Hueso.Club Atlético de Madrid
El choque era entretenido, con un ritmo muy alto y ocasiones en las dos porterías. El Atlético gozaba de un clarísimo mano a mano, apenas dos minutos después del empate, en el que Domènech la enviaba alta, cuando tenía todo a su favor.
Respondía el equipo aragonés, de nuevo de la mano de un Espiau que cabeceaba pegado al palo. El canario era el gran peligro de los zaragozanos, aunque bien escoltado por un Jardí que rozaba el 1-2 con varias ocasiones peligrosas.
Arrancaba el segundo acto con la misma dinámica, dos equipos a tumba a abierta hacia la portería rival. Cubo disponía de una grandísima ocasión nada más comenzar una reanudación en la que Fernando Torres tenía una malísima noticia en la lesión de Antal, que permitía el debut del polaco Lis.

Partido del filial del Atlético de Madrid, Atlético Madrileño, ante el Real Zaragoza, en Primera Federación. Kamate.Club Atlético de Madrid
El Zaragoza rozaba de nuevo el tanto, en el 53’, con una doble ocasión de Jardí y Pereira, con sendos disparos que no entraban de milagro. Sin embargo, era el Atlético el que volvía a ponerse por delante en el marcador, de nuevo por el carril derecho, donde Romeo se marcaba una cabalgada prodigiosa para poner el balón en el corazón del área, donde Domènech, que había ganado al espalda a su marcador, se sacaba un derechazo imparable para poner el 2-1. El mallorquín se quitaba el mal sabor de ese mano a mano marrado en la primera mitad y terminaba con esa sequía que acumulaba desde la primera jornada, cuando anotó sus dos primeros goles.
Eran los mejores momentos de los locales. En este punto Westerveld evitaba el tercero, con un paradón, a disparo del propio Domènech. El partido era de ida y vuelta, con giros continuos de guión.
En el 62’, penalti inocente el Atlético, por medio de un David García que arrasaba a Jamelli. Afortunadamente para los de Torres, Astralaga detenía le pena máxima, con una estirada antológica al palo. Una parada muy complicada.

Partido del filial del Atlético de Madrid, Atlético Madrileño, ante el Real Zaragoza, en Primera Federación. Miguel Cubo.Club Atlético de Madrid
El Madrileño había hecho lo más complicado, pero la alegría le iba a durar poco, porque apenas seis minutos después, un ataque por la izquierda del Real Zaragoza terminaba con un centro de Espiau que remataba Iranzo para hacer el empate.
De nuevo, intercambio de goles, con Sangalli y Miguel Cubo, poniendo en a prueba a los arqueros de cada uno de los equipos. Parecía complicado que el cuadro rojiblanco siguiese siendo tan efectivo, pero lo cierto es que el Atlético haría un final de partido asombroso, para lo bueno y para lo malo.
Primero, poniéndose por delante con el 3-2 en un saque de esquina que remachaba Miguel Gil para resarcirse de aquel resbalón que había supuesto el 1-1. Cabezazo ortodoxo y académico. Y luego, con el 4-2 de Daniel Muñoz, que remachaba un disparo de Cubo que se había ido al palo, que era autorizado por el ‘Video Support’, por una larguísima revisión.
Luego, tirando por la borda todo lo bueno que había hecho, en tres minutos finales en los que encajó dos goles El partido se iba a diez minutos de extensión y el Zaragoza salvaba un punto con un postrero gol de Rubo, en un cabezazo cruzado que ponía el 4-3, para certificar un partidazo. Pero, sobre todo, con un absurdo penalti final, en el 110', de Taufyk, completamente innecesario que encima le enviaba a la ducha por segunda amarilla y que Jardí anotaba para poner el definitivo 4-4.
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