Mundo Deportivo
13 de octubre de 2026
En sus 20 años como profesional, Pedro Rodríguez (39 años) logró convertirse en leyenda del FC Barcelona subiendo del filial y, tras formar parte del mejor Barça de la historia, puso rumbo a la Premier para fichar por el Chelsea y acabó su trayectoria en Italia, primero jugando en AS Roma y luego en la Lazio.
En total, 25 títulos sumando un Mundial y una Eurocopa con la selección. En su entrevista con Mundo Deportivo para repasar su trayectoria detalla dos de las curiosas anécdotas que vivió con Pep Guardiola y Tito Vilanova, además de explicar su doloroso adiós del Barça con Luis Enrique de entrenador.

Pedro posa para MD con el Camp Nou de fondoPere Punti
Es que me dio muchos, ya desde la base. Yo creo que he sido uno de los jugadores que él ha tenido, digamos, bajo el brazo vamos a decir, de: ‘voy a intentar mejorar a este jugador en particular’.
Una anécdota muy buena con él fue antes de la final de la Champions en Wembley, que me llamó para hablar en el despacho el primer día de la semana de aquella final, el lunes y me dijo: ¿qué, tienes ganas de jugar la final o estás cagado? Y le dije, no, hombre, estoy preparado, estoy preparado para jugarla y para hacerlo bien.
Y me dice, ¿estás seguro? Y digo, sí, venga, pues vas a salir el titular y me dijo: ‘Quiero que presiones todos los balones, que vayas arriba, que cuando tengas oportunidad mires a puerta, que hagas el trabajo de siempre. Fue como, guau. Siempre tuvo mucha confianza en mí y supo cómo motivarme y creo que le respondí también muy bien.
Tito era una persona espectacular, de las personas más honestas y fieles que he conocido en el mundo del fútbol. Fue una pena vivir todo aquello que vivimos con él, porque fue un momento muy duro. Y un golpe para todos los jugadores que lo conocíamos de muchos años.
A mí me aportó muchas cosas, no solo a nivel a nivel futbolístico, sino también a nivel personal, también a nivel personal, porque yo aún era un niño cuando empezaba con ese proyecto en el B con Guardiola. Me hacía mejorar mucho, entender el juego. Recuerdo una anécdota suya muy graciosa.
Hubo un momento que encadené como una serie de partidos donde no marcaba goles y estaba jugando de titular. Me vino un día y me dijo: ‘Mira, Pedro, no le estás metiendo un gol ni al arco iris, y me sabe muy mal, pero te tengo que sentar y tengo que dar oportunidad a otros jugadores’. Y yo le dije: ‘Claro, míster, no pasa nada, tienes razón, ahora mismo estoy dando pena’.

Pedro, durante la entrevista con MDPere Punti/MD
Sí, un técnico con una mentalidad ganadora, siempre positivo, trabajador y con una ambición voraz. Saca lo mejor de sus jugadores y lo ha demostrado ganando títulos en todos los equipos por los que ha pasado. Con él mejoré muchísimo, tanto en el Barça B como después, porque me exigía al máximo en cada entrenamiento y partido.
He tenido la suerte de tener como entrenadores a referentes que admiraba desde niño, como Guardiola y Luis Enrique. Ambos son líderes natos, con una mentalidad y una capacidad de transmitir que los convierten en dos de los mejores entrenadores del mundo.

Pedro besa la Supercopa de Europa tras ganarla en Tiblisi ante el Sevilla. Fue su último título con el BarçaChris Brunskill / Getty
Mi salida del Barça se debió a las circunstancias. Era el club que más quería, pero veía que cada vez tenía menos oportunidades y decidimos que lo mejor era probar otras experiencias.
Mucho. Amaba el Barça, estaba muy cómodo en el vestuario y tenía mi vida hecha aquí. Mi familia y mis hijos estaban en Barcelona. Cambiar de país, de cultura y dejar atrás todo aquello fue complicado, aunque también me ayudó a crecer como persona y como jugador.
Artículo de Mundo Deportivo. GoalingBreak muestra el texto para facilitar la lectura: todos los derechos pertenecen al editor.
Leer el original →