El País Deportes
10 października 2026

El plan de Deco se impone al parón de selecciones. La campaña pasada, el Barcelona se desinfló cuando Hansi Flick perdió a Pedri y a Raphinha. El canario se perdió 15 partidos en tres lesiones; el brasileño, 24 en cinco. Pero Flick, y con él todo el equipo, sufría más la ausencia del delantero.
“Lo echamos de menos. Su mentalidad es impresionante. Influye en todo el equipo”, subrayaba el alemán cuando el Barça se quedaba una y otra vez sin Raphinha. Deco, entonces, tomó nota. Así, cuando el ruido estaba en Julián Álvarez, fichó a Gordon. Fue una sorpresa.
El ruido por Julián no cesó en todo el verano. Sin embargo, la dirección deportiva siguió buscando delanteros. Primero fichó a Adeyemi y, cuando finalmente se descartó la incorporación del argentino, Gabriel Jesus aterrizó en el Camp Nou.
En medio se sumó el mejor jugador del Mundial: Rodri. “Jugar con estos jugadores es muy fácil, todos juegan muy bien. Siempre tienen el balón en el pie, eso me facilita como delantero tener ocasiones de gol. Ahí estoy listo para marcar goles”, explicó Gabriel Jesus.
Gabriel Jesus firmó el segundo gol del Barcelona ante el Getafe. El primero fue de otro de los fichajes, Gordon. Tras una jornada FIFA atípica (cuatro partidos de selecciones), los azulgranas golearon al cuadro azulón (el tercero lo marcó Koundé) justo el día en que no jugaron desde el inicio ni Pedri (descanso) ni Raphinha (lesión).
Flick dibujó, además, un once con muchos cambios frente al equipo de Bordalás. “Es muy importante que estén todos a este nivel. En algunas posiciones tenemos tres jugadores de gran nivel. Hay una gran atmósfera en el equipo, todos juegan por el equipo. Al final todo es por el equipo y por el club”, destacó el técnico alemán.
Acto seguido, Flick analizó el partido. “Creo que fue importante marcar muy temprano. Normalmente no es fácil volver después de tres semanas. El Getafe es muy buen equipo. Su manera de defender es de las mejores de la liga. No es fácil crearles situaciones. Esta es la manera en la que queremos jugar: controlar el partido y a los rivales”.
El Barcelona ejerció un dominio casi absoluto del balón, con un 82,9% de posesión, 862 pases y un 91,3% de acierto. Además, asedió de forma permanente la portería de Soria: 23 remates, 16 desde dentro del área; nueve fueron bloqueados y solo ocho fueron a puerta.
“Flick da mucha confianza a los jugadores. Nosotros estamos jugando muy bien. Vamos a tener ocasiones cuando estamos dentro del campo. Tenemos que hacer goles. Espero que Raphinha se recupere pronto porque notamos su baja”, sentenció Gabriel Jesus. Y Koundé añadió: “Estamos en un buen momento, todo el mundo suma, todos quieren jugar. Hemos empezado bien, pero queremos más. Cuando bajas un pelín, cualquier equipo te puede poner en peligro. Dentro de unos días, otro partido y vamos a por él”.
El Barcelona sumó su octava victoria consecutiva en la Liga —es la segunda vez en su historia que lo logra; la primera fue con el Tata Martino en el curso 2013-2014— y acumula 23 partidos ganados en fila en el Camp Nou. Tiene a tiro el récord de 24 del Madrid, precisamente el próximo rival que visitará el Camp Nou.
El equipo de Flick visitará al Galatasaray y al PSG en la Champions, viajará a Sevilla para enfrentarse al Betis en la Liga y regresará a casa para el clásico. “Tenemos un calendario que mola. Estamos encantados, jugamos al fútbol por calendarios así”, explicó Koundé.
Y parece que tiene razón. Nadie le borra la sonrisa al Barcelona de Flick. El equipo mantiene la intensidad y el fútbol incluso cuando le faltan piezas importantes como Raphinha y, durante una hora, Pedri (entró en el segundo tiempo). Es el trabajo de Deco.
Artykuł od El País Deportes. GoalingBreak wyświetla tekst dla łatwiejszego czytania: wszelkie prawa pozostają przy wydawcy.
Czytaj oryginał →